Mike Trout revivió a los Angelinos de Los Angeles cuando la novena estaba a la deriva. Bryce Harper sacudió a los Nacionales de Washingnton, uno de varios inesperados líderes de división.
Y pensar que ambos comenzaron el año en las menores. Ahora, los dos carismáticos peloteros se encuentran en un Juego de Estrellas en el Kauffman Stadium de Kansas City que refleja un cambio de guardia en las Grandes Ligas.
Cuando al comisionado Bud Selig le preguntaron sobre qué ha sido lo que más le ha gustado en lo que va del año, no lo pensó mucho: “La irrupción de jugadores jóvenes ha sido realmente increíble, sólo fíjense en Mike Trout”.
El impacto de Trout va más allá de su promedio de .341 y 26 bases robados --en ambos casos es el líder de la Liga Americana-- con 12 jonrones y 40 remolcadas y un porcentaje de embasado de .397 en 64 juegos con los Angelinos.
